H. N. Casson
Contra las embravecidas olas de la adversidad usted puede ser un acantilado
Marco Aurelio
Haz por semejarte al peñasco batido sin cesar por las olas. Mira cómo permanece inmóvil y a su alrededor desmaya la efervescencia de las aguas.
El último día del año, la agencia REUTERS (Berlín) ponía en circulación una noticia que bajo el título de: Krugman, Buiter, Soros… los agoreros del euro reajustan su visión para 2013, he leído hoy 1º de enero de 2013 en el digital www.eleconomista.com (1)
En ese artículo se mencionaban las predicciones económicas de algunos significados economistas y hombres de negocios –incluso algún premio Nobel- que a principios del año 2012 auguraban cosas tales como el hundimiento del euro o la salida de Grecia de la UE para estas fechas. Le animo a leer la nota de Reuters porque abunda en la recogida de predicciones fallidas de quienes en principio cabe suponer como grandes expertos. Grandes expertos que se han equivocado en sus predicciones. Especialistas que dijeron que se producirían cosas muy señaladas… que no han ocurrido.
¿Qué ha pasado para que proyecciones inteligentes del futuro no se hayan cumplido?
Dejando al lado el argumento de la Conspiración –el hundimiento del euro favorecería a otros poderes no europeos, que bien podrían estar detrás de la gestación y difusión interesada de aquellas funestas predicciones- y suponiendo la honradez –ausencia de sesgo intencionado- de los expertos en sus predicciones, hay que anotar que toda predicción amparada en argumentos sólidos y razonables en el momento de ser realizada, es, en estos tiempos de Caos, inútil. Nadie puede asegurar, en el estado de cosas caótico en el que nos encontramos, nada acerca de lo que vendrá. El futuro en este estado de cosas es incognoscible.
Cuando los expertos nos auguraban desgracias tales, lo que estaban haciendo es describiendo uno de los futuros que a principios de 2012 eran posibles para el inicio de 2013. Uno de los innumerables futuros posibles. Quizás el más probable en función de los datos y técnicas que manejaban pero sólo uno entre muchos. Y sin embargo nuestro presente ha sido otro. Otro de entre aquellos futuros posibles que los expertos no supieron ver o que intuyéndolo le dieron poca probabilidad de ocurrencia.
Pero así son las cosas en estos tiempos de Caos.
¿Así que, qué cabe hacer con aquellas predicciones equivocadas?
Sería un error pasarlas por alto. O despreciarlas pues es más que probable que los augures equivocados entonces, vuelvan a la carga ahora de nuevo, reformulando sus proyecciones. De hecho, en el artículo mencionado ya se leen opiniones en este sentido.
La idea que reformulan es que no se han equivocado ellos sino que la realidad de su pronóstico realmente no ha llegado todavía por una u otra cuestión que la ha aplazado pero que sin duda terminará por llegar, así que lo que aquí ha ocurrido no es más que un retardamiento de lo que vendrá y que terminará finalmente con darles la razón. Erre que erre continúan prediciendo cosas que raramente llegarán a producirse pues de nuevo intervendrán las mismas fuerzas caóticas que impidieron sus primera predicciones y que nos llevarán a otro futuro diferente.
Pero ¿y qué pasaría si acertarán esta vez? Por ejemplo, como consecuencia de que la idea de la conspiración económica de ciertos intereses para la Devastación económica de grandes áreas del planeta –Europa, principalmente- fuese cierta? ¿O que sin serlo, coincidiesen las funestas predicciones reformuladas hoy, con la realidad futura?
Pues en la primera hipótesis… que Dios nos coja confesados, como se decía en la España del Siglo de Oro, pero en la segunda – que a pesar de todo el euro y Europa se rompan- la coincidencia entre las predicciones actuales y ese supuesto negro futuro no sería más que una casualidad. Terrible, pero casual, pues el futuro que se prevé también tiene una cierta probabilidad de ocurrencia y puede coincidir con el futuro que será…
Sin embargo, debe pensarse que frente al Caos que se aprecia en la Naturaleza, el caos económico incorpora una variable radicalmente extraña a los sistemas naturales: la Inteligencia Humana. Y es que los Hombres no son papeles en el viento del Caos sino rocas y mecanismos que proceden con Libertad y Albedrío. Y somos nosotros los Hombres –la Voluntad de los Hombres– el mejor y más poderoso atractor extraño que pueda existir en el Caos. Y Ella nos llevará a futuros inimaginables hoy.
Así que le sugiero que digiera las predicciones futuras, aproveche lo que de ellas pueda y después libérese de las mismas –al igual que de las contrarias predicciones que el optimismo compulsivo pudieran traerle- y cuídese del día de hoy. Hoy, es lo único que tiene.
Miguel Villarroya Martín / Madrid /España/ Prs.010
Notas:
(1) Véase en:
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