H. N. Casson
Contra las embravecidas olas de la adversidad usted puede ser un acantilado
Marco Aurelio
Haz por semejarte al peñasco batido sin cesar por las olas. Mira cómo permanece inmóvil y a su alrededor desmaya la efervescencia de las aguas.
Ya habrá notado mi rechazo a cualquier predicción del futuro y la cantidad de veces que he criticado a los augures. Y uno de los argumentos que he utilizado es que el éxito de muchos visionarios -y por tanto su no descrédito- radica en que pasados algunos años de sus profecías, nadie se acuerda ya de aquellas y que por tanto el que hayan acertado o no resulta indiferente. Sigo pensando que eso es cierto, pero… ¿Y qué pasa cuando las profecías /previsiones/se cuumplen?
Antes de contestarle, lea lo que el 18/12/2007 -hace cuatro años y medio- escribí:
En un documentado artículo que en el PERIÓDICO DE CATALUÑA (1), publica el Dr. Sergio Nasarre Aznar, profesor de Derecho Civil en la Universidad “Rovira i Virgili” aparece un párrafo que los amantes de la Literatura de Terror podríamos adscribir a tal subgénero literario.
Hablando de la posible influencia de la crisis inmobiliaria financiera USA en nuestro país, dice (lo he desagregado en apartados literales, a), b)…, para hacer más fácil hoy su lectura y anotación) :
-“De darse la crisis hipotecaria al estilo USA (hasta ahora, el peor de los escenarios concebibles), las consecuencias naturales podrían (2) ser:
a) Generalización de las ejecuciones, primero por préstamos personales debidos (tarjetas de crédito, créditos al consumo, etc. (3)
b) Y luego, ejecuciones hipotecarias por impagos de renta. Serían normalmente hipotecas de tipo variable con más “loan-to-value-ratio” (4) …y sin posibilidad de alargar más el préstamo, pues ya es a 30, 40 e incluso a 50 años vista, y sobre segundas residencias. Aunque parece no previsible a corto plazo que los tipos de interés superen el psicológico 6% , (5) la ralentización del consumo llevará a la ralentización de la economía y ello tendrá que afectar necesariamente al PIB español de 2008, que ya se ha revisado a la baja según algunos estudios.
c) Consiguiente aumento de las casa a la venta en el mercado inmobiliario y por tanto su desestabilización (menos promociones, más crisis económica). (6).
d) Aumento de los requisitos para obtener un préstamo hipotecario (lo que dificulta el acceso a la vivienda, si tenemos en cuenta el precario mercado de alquiler). (7), (8).
e) Y cambio en los hábitos de consumo e inversión. Cuanto menos liquidado (9) y mayor dificultad en el acceso al préstamo, menos consumo; y reorientación del ahorro y la inversión desde los fondos más arriesgados por parte de los inversores a productos más estables, como los fondos más conservadores, la deuda pública y las imposiciones a plazo.
Lea primero el lector nuestras notas (del 18/12/2007) acerca de ese párrafo, antes de conocer nuestra opinión sobre el mismo:
Notas:
(1) Publicado el día 12/12/2007 con el título: Causas y evolución de la Crisis Hipotecaria de 2007.
(2) Nótese el tiempo verbal utilizado, potencial o condicional, para relativizar o difuminar el impacto de lo que dirá a continuación. Otro recurso típico de la literatura de terror.
(3) Aunque el sujeto de la ejecución es elíptico, está claro que se refiere al consumidor propietario de la tarjeta… ¿maldita? En la literatura de terror su correlato sería “el objeto de poder” (pata de mono, libros apócrifos, lámpara maravillosa, carta encontrada, etc.) que lleva a su poseedor, finalmente, a su perdición. El uso del término “ejecución” ayuda a crear la sensación de angustia pretendida aunque se refiera evidentemente al proceso para intentar recuperar lo adeudado y terminar con la “sangría” que ha conducido a la ejecución.
(4) Otro paralelismo impagable. Salvo en el idioma – en la Literatura de Terror suele ser el latín- la aparición en el discurso de frases crípticas en otros idiomas distintos a aquél en el que se está escribiendo y que hacen referencia a cosas no definidas en el texto que se está leyendo (¿cuántos de los lectores sabrán lo que significa “loan-to-value-ratio”, con exactitud), es otro de los recursos típicos de este subgénero, que algunos amamos.
(5) Hoy, el mismo día de publicación del artículo que estamos comentando, hemos asistido a una operación de financiación hipotecaria a un TAE del 6,5%. Sin embargo está claro que el autor del artículo se refiere al tipo nominal y no al TAE.
(6) El uso de predicciones apocalípticas es un recurso que puede aparecer también… en los textos “normales”, económicos, como puede verse en este párrafo. La inevitabilidad del mal contribuye al marco ominoso del relato aunque pueda ser difícil de creer. Nótese que aunque hubiese, en ese caso que planea el experto, menos promociones de viviendas, eso no llevaría automáticamente a más crisis como dice el mismo, pues bien podría haber un incremento de promoción en otros usos no residenciales que compensasen aquéllas viviendas que tuviesen que salir al mercado por impagos. Eso no evitaría las crisis personales pero sí podría hacerlo con el sector.
(7) Es casi imposible que pueda incrementarse los requisitos que hoy exigen las entidades bancarias para obtener un préstamo. Exagerando –sólo un poquito- ya sólo les falta a aquéllas, pedirnos el número del zapato que calzamos, entre los requisitos para… empezar a estudiar un préstamo. Así que de los necesarios para su obtención, de eso ya, ni hablamos.
(8) Aunque no en este párrafo, en otro punto de su artículo, el autor del mismo se equivoca cuando afirma que: “España es un caso atípico en Europa por su inmaduro mercado de vivienda en alquiler.” Ya lo demostramos en nuestra postal titulada: ¿Qué malas costumbres inmobiliarias tenemos los españoles? A la cual remitimos al lector interesado.
(9) Debe de ser un error de trascripción. Quizás debería leerse: “Cuanto menos liquidez y…”
Nuestra opinión técnica: La visión de este maléfico y ominoso escenario es sólo una hipótesis (el peor de los escenarios concebibles, según el propio autor). No se preocupe en exceso por lo que en él se advierte pues nadie puede prever con certeza el futuro. Pero póngase a pensar, y actuar en consecuencia, sobre su estado actual. Examine para cambiar. Reflexione para ajustar a las actuales solicitaciones del Mercado las respuestas que su empresa está devolviendo al mismo. ¡Que no lo angustie el temor ni paralice el miedo. Escuche a las actuales voces del mercado y déles la respuesta precisa. Ahí está su problema… y su oportunidad.
Nota actuales: Aunque es cierto que nadie puede adivinar el futuro, parecería que en este caso el profesor Sergio Nasarre Aznar acertó de pleno y que sus predicciones: incremento de la ejecución de préstamos hipotecarios, ralentización del consumo, enorme número de viviendas a la venta, incremento de la dificultad de obtención de nuevos préstamos, ralentización de la economía, cambios en los hábitos de consumo…, se cumplieron pues todo esto ha ocurrido.
Pero si se lee bien se da uno cuenta que lo que describe son las consecuencias racionales de una situación que en aquellos momentos era hipotética aunque por eso, como se ha cumplido la hipótesis principal – que la tormenta financiera alcanzara España- sus consecuencias también lo han hecho. No hay por tanto acierto de las predicciones sino la constatación de que el Sr. Nasarre conoce bien las consecuencias de una crisis financiera. Posee conocimiento especializado no capacidades taumatúrgicas.
De todas formas hay en todo mi artículo una cierta impertinencia por mi parte, que tengo que aceptar y en esa medida que pedir disculpas. Sigo pensando en que la comparación establecida fue correcta, tanto, como que el tono en el que lo hice, aunque educado, debería haber sido más amable.
Incluso puede que la hipótesis formulada por ese erudito: – si la tormenta financiera USA alcanza a España…- no fuese tal, sino una manera de «velar» su seguridad en que así ocurriría, en un momento en el que casi todos los expertos decían que no. ¿Pero y en este caso? ¿Habría acertado el profesor?
De nuevo tenemos que decir que no acertó aunque lo que dijo que ocurriría -el futuro más probable- coincida con lo que realmente ha ocurrido- el futuro que se ha concretado- sino que su semejanza es puro azar ya que el futuro probable es siempre sólo uno de los futuros posibles. El Sr. Nasarre utilizó para sus predicciones la Ciencia, no la Magia… y por ello lo felicitamos aunque sea tardiamente.
Miguel Villarroya Martín / Arroyo de la Vega/ Madrid / España /Prs.005
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