Hace algo más de tres años sufrimos un robo en la web. Unos piratas lograron colocar, a través del correo que entonces teníamos abierto para recibir comentarios de los lectores, un virus que impedía acceder a nuestros contenidos. Los delincuentes pretendían que pagásemos una cantidad para que retirar la traba que nos impedía trabajar con la página web de entonces. No hicimos ni el intento de acceder a ese chantaje, y aunque denunciamos el hecho a la policía el caso es que, finalmente, tuvimos que abandonar el proyecto.
Renunciamos a contarle con detalle los problemas derivados de la presencia del virus en nuestras páginas de entonces. Solo le indico que la más sorprendente y miserable es que hasta que pudimos anular el virus -por destrucción de los archivos infectados- Google nos obsequió con una nota terrible que aparecía cada vez que un tercero quería acceder a nuestros contenidos, advirtiéndole del riesgo de nuestra página porque estaba infectada… ¡Tiene “bemoles” que el agredido resulte culpable hasta que demuestre que el malvado es el pirata que lo ha vampirizado y no su víctima, pero así es también Google.
A finales de diciembre de 2013 sufrimos un nuevo ataque, esta vez más oscuro en cuanto a su génesis, en la página web actual. Sencillamente esta desapareció de los servidores donde se aloja… y no hemos sabido quién era el agresor. Recuperamos la página y a los pocos días desapareció de nuevo. Y vuelta a recuperarla. Y así hemos estado varias semanas hasta que ahora parece que la hemos estabilizado. Pero su recuperación no ha sido total pues al desaparecer del servidor toda ella, hemos tenido que utilizar una copia de seguridad, que lamentablemente ha hecho tengamos que completar las últimas postales editadas desde la última copia hasta que desapareció por primera vez.
Y en eso estamos, rehaciendo sus contenidos, aportando los ya editados desaparecidos, recuperando las imágenes,subiendo algunas postales que teníamos previsto editar en esos días… y empezando de nuevo la tarea.
Esta vez, ni lo he denunciado. Tampoco me ha herido como la primera (seguramente porque el proyecto en esta ocasión ha podido ser salvado casi en su totalidad).
Pero ya termino, no voy a darles más espacio a los desvergonzados que nos han agredido esta vez. ¡Ojalá, Echelon, los localice y los funda! ¡A la guillotina con ellos!
Miguel Villarroya Martín, a 10 de enero de 2014 / Un.005
Nota del 18/01/2014: El trabajo de reconstrucción de la página está siendo arduo, especialmente el de las imágenes que están pero que no se ven. He tenido que borrarlas. A partir de ahora empezaré a subirlas una a una.
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